SANTOS '11 v ESTUDIANTES '68

Por Osvaldo Principi


El melodramático Ariel Delgado, locutor de Radio Colonia alargó las vocales de: “¡La última información para este boletín!” anticipando que el partido por Octavos de final de La Copa Libertadores Imposible entre Estudiantes de La Plata, campeón Libertadores de América  y del mundo 1968,  ante Santos de Brasil, Campeón de América 2011, se efectuaría – finalmente- el 24 de diciembre de 1968  por la noche, en la cancha de Rubio Ñu, en Luque (Paraguay) sin público en las tribunas pero con quien les narra esta historia como único periodista acreditado. Sería una Navidad futbolera única.


Tales resoluciones  causaron estupor. La lucha de poderes por la política del futbol internacional estaba al rojo vivo por entonces.  El peruano Teófilo Salinas, era el presidente de la Confederación Sudamericano. Aspiraba llegar a lo más alto de la FIFA ante el inminente retiro de su presidente: el inglés Sir Stanley Rous pero se cruzó en el camino un brasileño que no estaba en sus planes: Joao Havelange. Teófilo, quedó relegado pero se la juró a muerte.

Hay una formula,tan fantástica como desordenada, que le permite al cerebro y a la imaginación humana volar hacia al más allá. Se logra, como en este caso, mezclando los tiempos e  ignorando todo tipo de reglas  – naturales, físicas y lógicas- ; dejando que la ficción y el ensueño  fluyan como uno quiera. 


Un joven Arnaldo André, hacía sus primeros “pininos” en Radio Comuneros  del Paraguay y tuvo a su cargo anunciar la formación de equipos con un desvencijado altoparlante. Declamó: Por Santos jugarán: Rafael, Danilo, Edu Dracena, Dural, Leo, Adriano, Arouca, Elano, Paulo Henrique Ganso, Neymar y Ze Eduardo. Director técnico: Mauricy Ramalho.

Por Estudiantes: Poletti, Malbernat, Aguirre Suarez, Madero y Medina, Bilardo, Pachamé, E.Flores, Togneri, Conigliaro y Juan Verón. DT: Osvaldo Zubeldía.



Zubeldía, estudió al pié de la letra los movimientos del ex equipo de Pelé. Cronometró, a través de videos analizados, que casi con el pitazo inicial del árbitro, el  arquero Rafael, cerraba sus ojos y  cruzaba sus dedos elevando sus brazos hacia el firmamento ofrendando una plegaria religiosa. Esa acción lo “sacaba”  de los primeros cinco segundos del partido. Y la primera jugada de pizarrón preparada por Don Osvaldo, se fundamentaría en ello y seria clave.  

El referí, designado por Salinas, fue su compatriota Arturo Yamasaki, un limeño con los peores antecedentes en partidos decisivos y fiel a los pedidos de Don Teófilo. Todo Brasil, lo objetó pero no pudieron sacarlo.


El silbato de inicio del partido, sonó corto y seco. Tan seco como el toque de Conigliaro  para “Bocha” Flores, que con un zurdazo quirúrgico desde mitad de cancha la mandó al fondo de la red. La acción duró cuatro segundos y aún, Rafael,  seguía con su rezo al: “Dios de la derrota”. Golazo y 1-0.

Todo Santos, se abalanzó sobre Yamasaki. Le pedían suspender la maniobra por desventaja y agravios a la fe cristiana. El peruano, insensible a todo esto, les respondió: “No les entiendo. Soy ateo”.

El encuentro  siguió. Nervios, marca y fricción.  Elano y Ganso, no aparecieron nunca. Togneri y Neymar , lucharon cuerpo a cuerpo. El talentoso  volante brasileño, hizo casi  veinte de sus “bicicletas patentadas”, pero Nestor Togneri, lo “borró” del mismo modo que lo hizo con el gran Bobby Charlton, del Manchester, meses atrás. 


El secreto para anularlo se gestó en tres maniobras:  Bilardo, lo ahoga, Togneri lo marca y Malbernat se la quita. Además, Bilardo le adosó una oratorio que lo derrumbó moralmente: “Vocé no é Pele… Vocé é un minino”. Y Neymar lagrimeó.



El despliegue de Pachamé lo convirtió en la gran figura del partido. Verón hizo tres apiladas desde  media cancha que  Conigliaro, casi,  transformó en el segundo gol. 

Sobre la hora, reapareció Neymar, gambeteando a cinco rivales; quiso humillar a Poletti, con una vaselina de emboquillada pero el arquero pincha, se  le sacó de codito. 

Santos no tuvo claridad, tocó, tocó y nunca llegó. Zubeldía reforzó la defensa. Ingresó Hugo Spadaro. Linea de cinco, un paredón. Santos  careció de la fibra que  al “pincha” le sobró. Yamasaki, pitó el final sin agregar nada de tiempo adicional: 1-0.

No hay comparaciones posibles, entre éste y aquel notable equipo playero de: Dorval, Mengalvio, Coutinho, Pelé y Pepe.


Estudiantes, concretaba otra hazaña. Avanzaba en La Copa Libertadores Imposible, en base al gol más precoz de los últimos 50 años. 

Brindaron por el éxito y la Navidad en el área chica. Pidieron un Pan Dulce, sidra y una cuchara. Y ahí, Zubeldía y Bilardo, prepararon la próxima jugada mágica. 








Fin del partido.